LA ESPIGA

GRAN BAR

1928 – 2018

En La Espiga se saborea San Sebastián

Dicen las leyendas donostiarras que las mujeres de La Espiga inventaron los Pintxos.
Y aunque nunca se sabrá con certeza, la verdad es que a la bisabuela Simona le encantaba crearlos para sus clientes.

La Abuela Luisa heredó la pasión por la cocina miniatura y en 1928 creó La Espiga en un antiguo almacén de trigo, convirtiéndose en una de las pioneras del Pintxo donostiarra. Luisa creó míticos como los fritos, el pimiento, la milanesa, el Jalisco, la Delicia y la Chorrera…

Nuestros padres siguieron la tradición. Amatxo creó sus propias invenciones, como las albóndigas y los morritos, pintxo que recibió primer premio al mejor plato de cocina tradicional en el Concurso Gastronómico Alcorta-Martín Berasategui del 2009.

¿Somos los inventores de los Pintxos? Tal vez. Pero que en La Espiga se saborea el San Sebastián de ayer, de hoy y de siempre, de eso no cabe duda.

En la Espiga se vive San Sebastián

¡Uuuuna de chorreras! ¡Treeees de gambas gabardina! ¡Doooos de pimientos rellenos!

Esa es la melodía que siempre se ha cantado en La Espiga. La Melodía del sabor de San Sebastián.

Desde 1928 la han cantado diversas voces, pero siempre ha formado parte de la experiencia sensorial de La Espiga.

Una experiencia que te hace vivir San Sebastián tal y como es: vibrante, social, abierta al mundo…  Maravillosa.

Y desde que el arquitecto Carlos Cardy dirigiese la reforma integral de nuestro local, todo en La Espiga está pensado para que Vivas Donostia.

La Espiga es San Sebastián

Nos sentimos muy orgullosos de poder decir que somos parte del corazón de esta incomparable ciudad. Y que esta ciudad es parte de nosotros.

Décadas atrás nos convertimos ya en uno de los “Rituales” de mucho/as Donostiarras.  “Una película al Astoria y unos Pintxos en la Espiga”, era el recorrido habitual de muchos de nuestros clientes.  Para otros, era un paseo por La Concha y vermut en La Espiga.

Hemos sido y somos el escenario en el que miles de personas crean recuerdos inolvidables. Se conocen, se enamoran, se reencuentran, celebran… Y, eso, para nosotros, no tiene precio.

Gastronomía con sello puramente donostiarra.

Pintxos perfeccionados por más de tres generaciones.

Servidos siempre con la sonrisa que provoca el ser parte 
de la historia de esta maravillosa ciudad.

¿Qué opina San Sebastián de La Espiga? ¿Qué opina el resto del mundo de La Espiga?

Estos son algunos Testimonios en TripAdvisor

La prensa también habla de La Espiga

Menciones en prensa

Cinco Espacios. Un solo objetivo:

¡Que disfrutes de la experiencia Donostia!

La Barra, el Exterior y La Terraza

Quisimos utilizar el mismo pavimento que la calle San Marcial, para así convertir nuestro bar en una extensión literal de San Sebastián.

En este espacio, en el exterior o en la terraza, podrás saborear las “mini” obras de arte de la gastronomía donostiarra que salen sin cesar de nuestra cocina: pintxos míticos como la Chorrera (Pintxo caliente de huevo, queso y jamón, rebozado en huevo y harina y frito), los Morritos en salsa, las Antxoas con su refrito, la Ropa Vieja de atún, el meloso Revuelto de bacalao con pasas, almendras y cebolla caramelizada o el Crujiente de langostino con salsa americana.

Restaurante: Arriba, Abajo, Reservado

Cada detalle en nuestros restaurantes habla de San Sebastián: la roca típica de la construcción donostiarra y el suelo creado con 60 metros cúbicos de arena de La Concha empleados abajo.

Las proporciones de las mesas del restaurante arriba, las mismas con las que jugó el arquitecto Cortázar para crear el San Sebastián moderno. Los murales, la madera, la iluminación.

Y, sobre todo, nuestras especialidades: Sopa de pescado, Arroz con almejas, Cogote de merluza, Txipirones en su tinta, Cochinillo de Segovia o Lechazo de Aranda asados, Callos a la madrileña, Revuelto de hongos…

Descubre un mundo de sabores y sensaciones puramente donostiarras

Descubre el Bar de Pintxos más antiguo de San Sebastián.